EL REINO ETERNO
G.D
Las sombras cayeron, el sol se inclinó,
la tierra lloraba su última voz.
El juicio pasó como fuego encendido,
purificando el tiempo y su error.
Los muros se abrieron, entró la verdad,
el río del Reino comenzó a brotar.
Las hojas del árbol sanaron la herida,
y el nombre del Justo brilló en la ciudad.
Ya no hay noche, no hay dolor,
la muerte ha huido del corazón.
Adon reina sobre el trono de amor,
y su luz no se apaga, es sol y canción.
¡Oh Reino eterno, sin sombra ni fin!
¡Justicia viva, soplo del Ruaj!
Todo es nuevo, todo respira,
la creación danza en tu paz.
¡Oh Reino eterno, llama inmortal!
Adon, tus hijos vuelven al hogar.
Tu gloria cubre los cielos y el mar,
el Reino eterno ha comenzado a cantar
Escuché la voz del trono decir:
He aquí, yo hago todo existir.
Las lágrimas mueren donde nace el día,
y el rostro del Santo no se ocultará más.
Los que vencieron llevan su luz,
visten de blanco, sin más cruz.
Las lenguas unidas en un solo cantar:
Santo, Santo, Adon, Elohim, Shaddai.
No hay templo, porque Él es el templo.
No hay noche, porque Él es la luz.
Y el Espíritu y la Esposa dicen:
Ven, Adon! ¡Ven pronto, Luz del mundo
Comentarios
Publicar un comentario